Signos de fantasía, arbitrarios y evocativos

Signos de fantasía, arbitrarios y evocativos

Dentro de la clasificación de marcas se cuentan con los signos de fantasía, arbitrarios y evocativos.

Sobre los signos de fantasía: Son palabras o gráficos inventados, palabras no existentes o imaginarias por las cuales se solicita el registro de la marca. A modo de ejemplo se cuentan con las marcas de fantasía como: “Adidas”, “Reebok”, “Coca cola” o “Bimbo”.

Resultado de imagen para nivea

Desde una perspectiva marcaria, se concluye que los signos de fantasía son los más adecuados a introducir al mercado puesto que se encuentran dotados de originalidad y, por tanto, el signo de fantasía ha sido confeccionado con tal cuidado que es válidamente registrable ante Indecopi.

Sobre los signos arbitrarios: el signo es sinónimo de alguna palabra o grafía, sin embargo, es utilizado para distinguir un producto o servicio completamente diferente a la palabra o grafía registrada, a modo de ejemplo: certificar la marca denominativa tablas para vender pollos a la brasa.

Resultado de imagen para apple

Con lo expuesto, es perfectamente válido inscribir en el registro café para identificar discos de música, sin embargo, lo ideal sería solicitar el registro para inscribir signos innovadores y no transcripciones de palabras ya existentes.

Sobre los signos evocativos: Dan ideas de lo que es el producto o servicio por el mismo nombre de la marca puesta en el mercado, son reducciones de palabras que se unen, a modo de ejemplo: una tienda desea registrar la marca de sus manzanas acarameladas y las denomina por las reducciones de las palabras manzana y saludable: “Manzludable”.

Resultado de imagen para la gran fruta

Por último, con relación a los signos evocativos, se puede señalar que ello es de abundante uso en la industria farmacéutica, toda vez que la cantidad de productos en el mercado de fármacos es amplia, a modo de ejemplo: solicitar el registro de las marcas cardioforte, cardiotina, quitadol o doloforte para productos del corazón y del dolor muscular, sin embargo, se reitera que lo ideal sería registrar un signo de fantasía ya que, a diferencia de los signos evocativos, ellos no se encuentran en el deber de tolerar otros signos parecidos o semejantes a ellos.